Cuando entraron en la habitación número catorce, Polanco estaba entregado a sus estudios científicos, es decir que había sumergido la afeitadora eléctrica en una cacerola de porridge y estudiaba el comportamiento de esas entidades heterogéneas. Se oían como borborigmos y de cuando en cuando una porción de porridge saltaba por el aire pero no alcanzaba a pegarse al cielo raso y caía sobre el piso con un chasquido lúgubre. Era un espectáculo casto y duradero.62, modelo para a(r)mar
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Mi paredro y Calac discutían la cuestión de Nicole como si entendieran algo, como si se pudiera hacer algo; por mi parte yo reflexionaba acerca del motor de segadora que me habían ofrecido en el vivero-escuela de Boniface Perteuil, y que tenía grosso modo las mismas características que la afeitadora, es decir que ponía en movimiento una serie de rodillos tangenciales. Mi idea era que el motor serviría perfectamente para impulsar una canoa en la laguna del viveroescuela, y como mi trabajo en el establecimiento de Boniface Perteuil comportaba muchas horas libres, no porque en realidad estuvieran libres sino porque yo me escondía entre las plantaciones para hacer lo que me daba la gana mientras nadie me veía, sin contar que tenía gancho con la hija de Boniface Perteuil, no parecía ilógico suponer una posible instalación del motor de la segadora en la vieja canoa que ya nadie usaba y que bastaría calafatear con ayuda de Calac para luego lanzarse a recorrer la laguna en todas direcciones e incluso pescar carpas y truchas si las había. Por todo eso, mientras mi paredro le contaba a Calac las novedades de París y Calac lo ponía al tanto de Harold Haroldson y de las esperanzas de Marrast en materia de acción directa, me ocupé de que el porridge alcanzara una temperatura que debería parecerse lo más posible a la del agua de la laguna en el mes de junio, habida cuenta de la distinta densidad de las sustancias en juego, pues la única manera de cerciorarme de que la segadora serviría como turbina acuática era oponer la afeitadora a una sustancia lo más densa posible y en todo caso mucho más densa que el agua, con lo cual si el porridge salía despedido en dirección del Appleton, cosa que aún no había ocurrido, se lograría un gran margen de certeza sobre la acción efectiva de la segadora con respecto al agua de la laguna. El recalentamiento del porridge tenía complementariamente por objeto dar a ese indigerible alimento una plasticidad que, sin anular su resistencia tan necesaria para la verificación de la eficacia del sistema, permitiera a los rodillos propulsarla con una fuerza que estaría en relación directa con la velocidad de la canoa en la laguna a mediados de junio.
—Y si fuéramos a ver a Marrast —dijo por vigésima vez mi paredro.
—Espera un momento —pidió Polanco—, me parece que ya se han reunido las condiciones óptimas.
Julio Cortazar
esta tarde he acabado 62, modelo para a(r)mar, novela experimental que nace precisamente a partir del capítulo 62 de Rayuela, pertenece al género de novela experimental y.. joder, es bastante rarilla. Eso no impidió que me descojonara de risa con las situaciones surrealistas que viven sus personajes, especialmente los diálogos entre Calac y Polanco.
Bueno, empieza a hacer frio en la terraza y ver el anochecer está perdiendo justificación frente a la firme oposición del frio en la planta de los pies.
última nota: este fragmento está curiosamente relaccionado con el teorema Pi de Buckingham y la teoría de modelos aplicada a la mecánica de fluídos.


1 comentarios:
siempre me ha fascinado tu mente capaz de unir teoremas e ideas aparentemente imposibles..como tu senior hermano...y aqui la parte irracinal de la "familia" bajando al mundo de las emociones..que cerquita estamos miguinas ahora mismo....estos himalayas..donde el cielo y la tierra casi casi se besan....un abrazo fuerte.....
ainhoa
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